¿Qué es la gastritis?

La gastritis es la inflamación aguda o crónica de la mucosa que recubre la pared interna del estómago. Esta capa protectora, cuando se inflama, deja de producir adecuadamente el moco y bicarbonato que protegen al estómago de sus propios ácidos digestivos, generando dolor, ardor y malestar.

La gastritis afecta a millones de personas en el mundo y, si no se trata adecuadamente, puede evolucionar a úlceras pépticas, hemorragia digestiva o, en casos de gastritis crónica por Helicobacter pylori, incrementar el riesgo de cáncer gástrico.

Dato clave

La bacteria Helicobacter pylori es la causa más frecuente de gastritis crónica en el mundo, infectando a más del 50% de la población mundial. En Ecuador, la prevalencia de H. pylori supera el 70% en adultos.

Tipos de gastritis

Gastritis aguda: inflamación repentina de la mucosa gástrica, generalmente de corta duración. Se asocia a ingesta de irritantes (alcohol, AINEs), intoxicaciones alimentarias o estrés físico agudo (quemaduras graves, cirugía mayor).

Gastritis crónica: inflamación persistente y progresiva que puede durar años. Las formas más comunes son la gastritis por H. pylori (tipo B), la gastritis autoinmune (tipo A) y la gastritis química o reactiva (por reflujo biliar o AINEs).

Síntomas

Los síntomas varían según el tipo y la severidad. Muchas personas con gastritis crónica leve pueden ser asintomáticas:

  • Dolor o ardor en la boca del estómago (epigastrio), que mejora o empeora al comer
  • Náuseas frecuentes, especialmente en ayunas
  • Sensación de llenura precoz o plenitud después de comer pequeñas cantidades
  • Pérdida del apetito y saciedad temprana
  • Eructos frecuentes e hinchazón abdominal
  • En casos severos: vómitos con sangre (hematemesis) o heces negras (melena)

Causas principales

  • Helicobacter pylori: bacteria que coloniza la mucosa gástrica y produce inflamación crónica. Se transmite por vía oral-fecal o agua contaminada
  • Uso crónico de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs): ibuprofeno, naproxeno, aspirina y diclofenaco inhiben las prostaglandinas protectoras de la mucosa
  • Consumo excesivo de alcohol: daña directamente el epitelio gástrico
  • Estrés físico severo: grandes quemaduras, traumatismos craneoencefálicos, cirugía mayor o sepsis pueden provocar gastritis por estrés
  • Reflujo biliar: el reflujo de bilis desde el duodeno irrita la mucosa gástrica

Factores de riesgo

  • Infección activa por Helicobacter pylori
  • Uso regular de AINEs (incluso en dosis bajas)
  • Edad avanzada (la mucosa gástrica se adelgaza con los años)
  • Consumo regular de alcohol y tabaco
  • Estrés crónico y dietas muy irritantes

Diagnóstico

El método de elección es la endoscopía digestiva alta, que permite visualizar directamente la mucosa y tomar biopsias para análisis histológico y detección de H. pylori. Otras pruebas complementarias incluyen: test de aliento con urea marcada, antígeno de H. pylori en heces y serología.

Tratamiento

  1. Supresión ácida: inhibidores de bomba de protones (omeprazol, esomeprazol, pantoprazol) reducen la producción de ácido y permiten la cicatrización de la mucosa.
  2. Protección de la mucosa: sucralfato o sales de bismuto forman una barrera protectora sobre la mucosa inflamada.
  3. Erradicación de H. pylori: terapia triple o cuádruple con antibióticos (amoxicilina, claritromicina, metronidazol, tetraciclina) durante 10–14 días.
  4. Modificaciones dietéticas: dieta blanda fraccionada en 5–6 comidas pequeñas al día, evitar café, alcohol, picantes, cítricos, frituras y lácteos enteros durante la fase aguda.
  5. Suspensión de AINEs y alcohol cuando sean la causa desencadenante.

Cuándo consultar al médico

Consulte a un gastroenterólogo si presenta dolor epigástrico persistente, náuseas frecuentes, pérdida de peso involuntaria, vómitos con sangre o heces negras. La gastritis no tratada adecuadamente puede complicarse con úlceras, anemia por déficit de hierro o, en casos de H. pylori crónico, lesiones premalignas.

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Aviso médico: Esta información es exclusivamente educativa y no sustituye la consulta médica profesional. No utilice este contenido para autodiagnosticarse ni automedicarse. GEOMED Healthcare Center recomienda siempre acudir a un médico especialista para una evaluación personalizada.